Los incendios de Spokane fueron recibidos con solidaridad por el pueblo presbiteriano y otras personas solidarias.
Las iniciativas de los vecinos y de la PDA tienen como objetivo ayudar a la ciudad y a los evacuados a recuperarse.
LOUISVILLE — Nada puede separarnos del amor de Cristo, ni siquiera la falta de ropa. Esa es una de las promesas en las que se ha apoyado la Rvda. Sheryl Kinder-Pyle mientras veía cómo su ciudad soportaba los incendios del Complejo de Spokane.
“Estamos acostumbrados a los incendios forestales en zonas boscosas y remotas”, afirmó Kinder-Pyle, presbítera ejecutiva del Presbiterio del Inland Northwest. “Pero no estamos acostumbrados a los incendios forestales en los vecindarios suburbanos”.
Los pueblos presbiterianos están tendiendo una mano solidaria para apoyar al pueblo de la zona de Spokane ante los devastadores incendios forestales que obligaron a algunos evacuados a huir de sus hogares el pasado fin de semana con poco más que la ropa que llevaban puesta.
“El sábado (1 de agosto) fue un día muy aterrador”, afirmó el Rvdo. John Sowers, pastor de la Primera Iglesia Presbiteriana de Spokane. “Teníamos unos vientos que soplaban constantemente a 20 millas por hora o más”, y era “inevitable que, si se producía algún incendio, iba a ser bastante horrible, y así fue, efectivamente”.
La Asistencia Presbiteriana en Desastres ha otorgado una subvención al Presbiterio del Inland Northwest con el fin de complementar los esfuerzos locales para recuperarse de los incendios que han arrasado más de 10,000 acres, han dañado más de 900 edificios y han provocado órdenes de evacuación para más de 60,000 residentes.
“Este es, sin duda alguna, el mayor desastre natural que ha sufrido esta ciudad”, afirmó Sowers, cuya iglesia participó recientemente en una iniciativa para repartir comidas gratuitas a algunas de las personas afectadas. “Simplemente queremos contribuir a que la ciudad se recupere”.
Los incendios de la zona de Spokane (concretamente el incendio de Old Trails, el de Fairview y el de Autumn Lane) se iniciaron el pasado fin de semana, y se propagaron debido a las condiciones de sequía e intensos vientos. (Se le ha imputado a un hombre el delito de incendio provocado, debido a que provocó presuntamente el incendio de Old Trails. Lea más aquí.
“Ha sido una combinación de factores desfavorables: la estación seca, la sequía, las altas temperaturas y el viento (si se suma). Eso es lo que marcó la diferencia, afirmó Kinder-Pyle. “Se está llevando a cabo una investigación para determinar cómo se inició el incendio; pero lo que más me preocupa en estos momentos son todas las personas a quienes se ha evacuado”.
Aunque no se han registrado víctimas mortales, los feligreses de varias iglesias de la zona se han visto afectados de otras formas, y los incendios aún no están totalmente controlados. A principios de esta semana se lograron avances en la lucha contra los incendios, pero existe la preocupación de que las condiciones de calor, sequía y viento aumenten el riesgo de incendios durante el fin de semana, según un comunicado público emitido el jueves.
“Hemos tenido cinco personas de pastorado a quienes se ha tenido que evacuar de sus hogares, además de varias (alrededor de 10) membresías del personal de unas siete iglesias presbiterianas distintas”, afirmó Kinder-Pyle. Además, “hay varias membresías a quienes se les ha tenido que evacuar. Algunas personas han perdido sus hogares”.
Entre las entidades que se han visto afectadas por las órdenes de evacuación figuran algunas iglesias y la Universidad de Whitworth, que contaba con un número mínimo de personas en el campus, ya que, cuando se desataron los incendios, se encontraban en el periodo de vacaciones de verano. La universidad ha recibido cientos de mensajes y oraciones.
Personas que se ayudan unas a otras en medio de la incertidumbre
Kinder-Pyle, que vive en una zona apartada de Spokane, ha acogido a algunas personas que necesitaban un lugar donde alojarse. “Es una situación que va cambiando”, afirmó. "Así que simplemente no se sabe cuándo se podrá volver a casa; algunas personas han podido volver, y otras no".
Ha encontrado consuelo en la Biblia, especialmente en Romanos 8:35-39.
“Nos aferramos a esa promesa”, afirmó Kinder-Pyle, quien hace unos días se topó con una interpretación en una aplicación que, en algunos pasajes, utilizaba la expresión “falta de ropa” en lugar de la palabra “desnudez”, lo que le recordó la actual crisis de incendios.
Anima a los pueblos presbiterianos que deseen colaborar a que realicen donativos a la PDA, cuya subvención inicial de ayuda al presbiterio se destinará a asistir a las personas afectadas en la región metropolitana de Spokane, con la colaboración de las iglesias y las redes aliadas.
“Con esos fondos, y con parte de nuestros propios recursos, estaremos sosteniendo a los bancos alimentarios, a los bancos de indumentaria y a una iniciativa llamada ‘Feast World Kitchen’, que brindará apoyo a las personas de la comunidad”, afirmó Kinder-Pyle. “Prevemos que las necesidades aumentarán, ya que muchas de las personas evacuadas huyeron con bastante rapidez y, por lo tanto, no pudieron llevarse mucha ropa ni objetos similares. […] Algunos de los bancos indumentarios se encuentran en nuestras iglesias, y otros (como sabrá) están en otros lugares con los que colaboramos”.
El gobernador de Washington, Bob Ferguson, anunció el 4 de agosto que se había concedido una declaración federal de catástrofe para hacer posible que los aliados del gobierno federal movilizaran recursos y personal para dar respaldo a la respuesta del estado y desbloquear recursos para los gobiernos estatales, locales y tribales. “Estamos completamente centrados en hacer llegar la ayuda a las personas habitantes de Washington, que tanto han perdido”, afirmó.
Se ha creado un centro de recursos comunitario y la Guardia Nacional de Washington figura entre las fuerzas que han sido enviadas para respaldar las operaciones de extinción de incendios. Asimismo, hay recursos procedentes de 20 estados y 100 jurisdicciones que colaboran en las labores de extinción de incendios.
Según Sowers, para los pueblos presbiterianos y el resto de la población de la zona, los incendios forestales han supuesto “una época muy triste”. Sin embargo, “también es una oportunidad para demostrar verdaderamente el amor de Jesús”.
Una forma de lograrlo fue que su iglesia, la FPC de Spokane, unió fuerzas con “Feast World Kitchen” para preparar y distribuir comidas gratuitas a las personas afectadas por los incendios. El “Feast World Kitchen” es un restaurante sin ánimo de lucro que ofrece comidas internacionales y brinda a los inmigrantes y antiguos refugiados un espacio para desarrollar sus habilidades y compartir su cultura.
Trabajando juntos, repartieron inicialmente unas 50 comidas y distribuyeron muchas otras a los servicios de urgencias cercanos para alimentar tanto a los pacientes como al personal sanitario. “En total, repartimos unas 300 comidas”, afirmó Sowers. “Ha sido simplemente una colaboración maravillosa entre el equipo de ‘Feast’ y el de la ‘First Presbyterian Church’”.
La iglesia en sí no sufrió daños ni tuvo que ser evacuada, pero su feligresía sí se vio afectada. Dos personas perdieron sus hogares, y se tuvo que evacuar a 50-100 personas; la mayoría de ellas fueron acogidas por amistades, familiares u otras membresías de la iglesia, según indicó. Además, “algunas de ellas acaban de marcharse de la ciudad”.
Mientras tanto, la FPC de Spokane se ha reunido con otras iglesias presbiterianas y con otros grupos religiosos, “para coordinar cuál será nuestra respuesta a medida que avance el tiempo”, afirmó Sowers. La iglesia también se ha reunido con personas funcionarias del municipio y de la región, así como con dirigentes de organizaciones sin ánimo de lucro.
Todo gira en torno a la pregunta: “¿Cómo nos cuidamos mutuamente?”, afirmó. Spokane tiene “resiliencia”.
La Asistencia Presbiteriana en Desastres es un ministerio de Vida y Testimonio Presbiteriano. Para colaborar con la respuesta de la PDA ante los incendios forestales, visite aquí. Descubra más formas de colaborar y recursos comunitarios aquí y aquí.
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