Daily Readings
June 8, 2026
*Two different lectionary systems are provided above: the two-year Daily Lectionary (cycles 1 and 2) and the three-year Revised Common Lectionary (cycles A, B, and C).
Morning
Salmos 62; 145
First Reading
Eclesiastés 7:1-14
Second Reading
Gálatas 4:12-20
Gospel Reading
Mateo 15:21-28
Evening
Salmos 73; 9
Morning Reading 1
Salmos 62
1 Sólo en Dios encuentro paz;
mi salvación viene de él.
2 Sólo él me salva y me protege,
mi refugio; no caeré jamás.
3 ¿Hasta cuándo me atacarán ustedes,
quieren derribarme todos,
como a una pared que se derrumba, una cerca a punto de caer?
4 Sólo piensan en hacer caer al que sobresale.
Se deleitan en la mentira;
me alaban con los labios,
pero me maldicen por dentro. Selah
5 Sólo en Dios encuentro paz,
pues mi esperanza viene de él.
6 Sólo él me salva y me protege,
mi refugio; no caeré.
7 De Dios dependen mi salvación y mi honor;
mi roca poderosa, mi refugio está en Dios.
8 ¡Confíen en él en todo momento, pueblo mío!
¡Ábranle su corazón!
¡Dios es nuestro refugio! Selah
9 La gente humilde no es más que un suspiro,
la gente poderosa es pura ilusión;
puestos juntos en la balanza,
pesan menos que un soplo.
10 No confíen en la violencia,
ni se ilusionen con el robo;
aunque aumenten sus riquezas, no pongan en ellas el corazón.
11 Una vez habló Dios,
y dos veces lo he escuchado:
que el poder es de Dios,
12 y tuyo es, Señor, el amor leal.
Porque tú pagas a cada uno
conforme a lo que haya hecho.
Morning Reading 2
Salmos 145
(1a) Alabanza de David.
1 (1b) Hablaré de tu grandeza, mi Dios y Rey;
bendeciré tu nombre por siempre.
2 Diariamente te bendeciré;
alabaré tu nombre por siempre.
3 El Señor es grande y muy digno de alabanza;
su grandeza excede nuestro entendimiento.
4 De padres a hijos se alabarán tus obras,
se anunciarán tus hechos poderosos.
5 Se hablará de tu majestad gloriosa,
y yo hablaré de tus maravillas.
6 Se hablará de tus hechos poderosos y terribles,
y yo hablaré de tu grandeza.
7 Se hablará de tu bondad inmensa,
y a gritos se dirá que tú eres justo.
8 El Señor es tierno y compasivo,
es paciente y todo amor.
9 El Señor es bueno para con todos,
y con ternura cuida sus obras.
10 ¡Que te alaben, Señor, todas tus obras!
¡Que te bendigan tus fieles!
11 ¡Que hablen del esplendor de tu reino!
¡Que hablen de tus hechos poderosos!
12 ¡Que se haga saber a los hombres tu poder
y el gran esplendor de tu reino!
13 Tu reino es un reino eterno,
tu dominio es por todos los siglos.
14 El Señor sostiene a los que caen
y levanta a los que desfallecen.
15 Los ojos de todos esperan de ti
que tú les des su comida a su tiempo.
16 Abres tu mano, y con tu buena voluntad
satisfaces a todos los seres vivos.
17 El Señor es justo en sus caminos,
bondadoso en sus acciones.
18 El Señor está cerca de los que lo invocan,
de los que lo invocan con sinceridad.
19 Él cumple los deseos de los que lo honran;
cuando le piden ayuda, los oye y los salva.
20 El Señor protege a los que lo aman,
pero destruye a los malvados.
21 ¡Que mis labios alaben al Señor!
¡Que todos bendigan su santo nombre,
ahora y siempre!
First Reading
Eclesiastés 7:1-14
1 Vale más la buena fama
que el buen perfume.
Vale más el día en que se muere
que el día en que se nace.
2 Vale más ir a un funeral
que ir a divertirse;
pues la muerte es el fin de todo hombre,
y los que viven debieran recordarlo.
3 Vale más llorar que reír,
pues podrá hacerle mal al semblante
pero le hace bien al corazón.
4 El sabio piensa en la muerte,
pero el necio, en ir a divertirse.
5 Vale más oír reprensiones de sabios
que alabanzas de necios.
6 Las risas del necio se parecen
al crujir de las zarzas en el fuego,
y también son vana ilusión.
7 La violencia entorpece al sabio,
y el soborno corrompe su carácter.
8 Vale más terminar un asunto
que comenzarlo.
Vale más ser paciente
que valiente.
9 No te dejes llevar por el enojo, porque el enojo es propio de gente necia.
10 Nunca te preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor, pues ésa no es una pregunta inteligente.
11 Buena y provechosa es la sabiduría para los que viven en este mundo, si además va acompañada de una herencia. 12 Porque la sabiduría protege lo mismo que el dinero, pero la sabiduría tiene la ventaja de darle vida al sabio.
13 Fíjate bien en lo que Dios ha hecho: ¿quién podrá enderezar lo que él ha torcido? 14 Cuando te vaya bien, disfruta ese bienestar; pero cuando te vaya mal, ponte a pensar que lo uno y lo otro son cosa de Dios, y que el hombre nunca sabe lo que ha de traerle el futuro.
Second Reading
Gálatas 4:12-20
12 Hermanos, les ruego: sean como yo, porque yo me he vuelto como ustedes. No es que me hayan causado ustedes ningún daño. 13 Como ya saben, cuando primero les prediqué el evangelio lo hice debido a una enfermedad que sufría. 14 Y esa enfermedad fue una prueba para ustedes, que no me despreciaron ni me rechazaron a causa de ella, sino que, al contrario, me recibieron como a un ángel de Dios, ¡como si se tratara del mismo Cristo Jesús! 15 ¿Qué pasó con aquella alegría que sentían? Puedo decir en favor de ustedes que, de haberles sido posible, hasta se habrían sacado los ojos para dármelos a mí. 16 Y ahora, ¿acaso me he vuelto enemigo de ustedes, solamente porque les he dicho la verdad?
17 Esa gente tiene mucho interés en ustedes, pero no son buenas sus intenciones. Lo que quieren es apartarlos de nosotros, para que luego ustedes se interesen por ellos. 18 Claro que es bueno interesarse por los demás, pero con buenas intenciones; y que sea siempre, y no solamente cuando estoy entre ustedes. 19 Hijos míos, otra vez sufro dolores de parto, hasta que Cristo se forme en ustedes. 20 ¡Ojalá estuviera yo ahí ahora mismo para hablarles de otra manera, pues no sé qué pensar de ustedes!
Gospel Reading
Mateo 15:21-28
21 Jesús se dirigió de allí a la región de Tiro y Sidón. 22 Y una mujer cananea, de aquella región, se le acercó, gritando:
—¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! ¡Mi hija tiene un demonio que la hace sufrir mucho!
23 Jesús no le contestó nada. Entonces sus discípulos se acercaron a él y le rogaron:
—Dile a esa mujer que se vaya, porque viene gritando detrás de nosotros.
24 Jesús dijo:
—Dios me ha enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
25 Pero la mujer fue a arrodillarse delante de él, diciendo:
—¡Señor, ayúdame!
26 Jesús le contestó:
—No está bien quitarles el pan a los hijos y dárselo a los perros.
27 Ella le dijo:
—Sí, Señor; pero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.
28 Entonces le dijo Jesús:
—¡Mujer, qué grande es tu fe! Hágase como quieres.
Y desde ese mismo momento su hija quedó sana.
Evening Reading 1
Salmos 73
1 ¡Qué bueno es Dios con Israel,
con los de limpio corazón!
2 Pero por poco resbalan mis pies;
casi caigo al perder el equilibrio.
3 Porque tuve envidia de los arrogantes,
al ver la prosperidad de los malvados.
4 No sufren dolores;
su cuerpo es fuerte y saludable.
5 No pasan trabajos como los demás;
no son azotados como otros mortales.
6 Por eso el orgullo es su collar;
la violencia los cubre como un manto.
7 Se les saltan los ojos por la gordura;
rebosan malicia en el corazón.
8 Hablan con burla y maldad;
con altanería amenazan opresión.
9 Abren la boca contra el cielo,
y su lengua recorre la tierra.
10 Por eso el pueblo se vuelve a ellos
y no les halla culpa alguna.
11 Y dicen: “¿Acaso Dios sabe algo?
¿Tiene conocimiento el Altísimo?”
12 Así son los malvados:
tranquilos, aumentan sus riquezas.
13 En vano he limpiado mi corazón
y lavado mis manos en inocencia.
14 Todo el día me golpean,
y cada mañana me castigan.
15 Si yo hubiera hablado como ellos,
habría traicionado a tus hijos.
16 Trataba de entender todo esto,
pero me resultaba muy difícil,
17 hasta que entré en el santuario de Dios;
entonces comprendí su destino.
18 Ciertamente los pones en lugares resbaladizos;
los arrojas a la ruina.
19 ¡Cómo son destruidos en un momento,
barridos por terrores repentinos!
20 Como un sueño al despertar, Señor,
al levantarte, desprecias su imagen.
21 Cuando mi alma se amargaba,
y sentía punzadas en mi corazón,
22 yo era torpe, sin entendimiento;
ante ti era como una bestia.
23 Sin embargo, siempre estoy contigo;
tú me tomas de la mano derecha.
24 Me guías con tu consejo,
y después me recibirás con honor.
25 ¿A quién tengo en el cielo sino a ti?
Y fuera de ti, nada deseo en la tierra.
26 Mi carne y mi corazón desfallecen,
pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción eterna.
27 Ciertamente, los que se alejan de ti perecerán;
tú destruyes a los infieles.
28 Pero para mí es bueno estar cerca de Dios;
he puesto mi refugio en el Señor DIOS,
para contar todas tus obras.
Evening Reading 2
Salmos 9
1 Oh Señor,
quiero alabarte con todo el corazón;
quiero contar tus muchas maravillas.
2 Oh Altísimo,
por ti quiero gritar lleno de alegría;
¡quiero cantar himnos a tu nombre!
3 Mis enemigos huyen delante de ti;
caen y mueren.
4 Tú eres juez justo:
te has sentado en tu trono, para hacerme justicia.
5 Has reprendido a los paganos,
has destruido a los malvados,
¡has borrado su recuerdo para siempre!
6 El enemigo ha muerto,
y con él han muerto sus ciudades;
tú las destruiste,
y no quedó de ellas ni el recuerdo.
7 Pero el Señor es Rey por siempre;
ha afirmado su trono para el juicio:
8 juzgará al mundo con justicia,
dictará a los pueblos justa sentencia.
9 El Señor protege a los oprimidos;
él los protege en tiempos de angustia.
10 Señor,
los que te conocen, confían en ti,
pues nunca abandonas a quienes te buscan.
11 Canten himnos al Señor, que reina en Sión;
anuncien a los pueblos lo que ha hecho.
12 Dios se acuerda de los afligidos
y no olvida sus lamentos;
castiga a quienes les hacen violencia.
13 Señor, ten compasión de mí,
mira cómo me afligen los que me odian,
¡sácame de las puertas de la muerte!
14 Y así, a las puertas de Jerusalén,
diré a todo el mundo que tú eres digno de alabanza,
y que yo soy feliz porque me has salvado.
15 Los paganos caen en su propia trampa;
sus pies quedan atrapados
en la red que ellos mismos escondieron.
16 El Señor se ha dado a conocer:
¡ha hecho justicia!
El malvado queda preso
en la trampa tendida por él mismo. Higgaion. Selah
17 Los malvados y paganos,
los que se olvidan de Dios,
acabarán en el reino de la muerte;
18 pues no siempre serán olvidados los pobres,
ni para siempre se perderá su esperanza.
19 Levántate, Señor;
no consientas la altanería del hombre;
¡juzga a los paganos en tu presencia!
20 Hazles sentir temor, Señor;
¡hazles saber que no son más que hombres!
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