Daily Readings
November 25, 2024
*Two different lectionary systems are provided above: the two-year Daily Lectionary (cycles 1 and 2) and the three-year Revised Common Lectionary (cycles A, B, and C).
Morning
Salmos 62; 145
First Reading
Zacarías 10:1-12
Second Reading
Gálatas 6:1-10
Gospel Reading
Lucas 18:15-30
Evening
Salmos 73; 9
Morning Reading 1
Salmos 62
1 Sólo en Dios encuentro paz;
mi salvación viene de él.
2 Sólo él me salva y me protege,
mi refugio; no caeré jamás.
3 ¿Hasta cuándo me atacarán ustedes,
quieren derribarme todos,
como a una pared que se derrumba, una cerca a punto de caer?
4 Sólo piensan en hacer caer al que sobresale.
Se deleitan en la mentira;
me alaban con los labios,
pero me maldicen por dentro. Selah
5 Sólo en Dios encuentro paz,
pues mi esperanza viene de él.
6 Sólo él me salva y me protege,
mi refugio; no caeré.
7 De Dios dependen mi salvación y mi honor;
mi roca poderosa, mi refugio está en Dios.
8 ¡Confíen en él en todo momento, pueblo mío!
¡Ábranle su corazón!
¡Dios es nuestro refugio! Selah
9 La gente humilde no es más que un suspiro,
la gente poderosa es pura ilusión;
puestos juntos en la balanza,
pesan menos que un soplo.
10 No confíen en la violencia,
ni se ilusionen con el robo;
aunque aumenten sus riquezas, no pongan en ellas el corazón.
11 Una vez habló Dios,
y dos veces lo he escuchado:
que el poder es de Dios,
12 y tuyo es, Señor, el amor leal.
Porque tú pagas a cada uno
conforme a lo que haya hecho.
Morning Reading 2
Salmos 145
(1a) Alabanza de David.
1 (1b) Hablaré de tu grandeza, mi Dios y Rey;
bendeciré tu nombre por siempre.
2 Diariamente te bendeciré;
alabaré tu nombre por siempre.
3 El Señor es grande y muy digno de alabanza;
su grandeza excede nuestro entendimiento.
4 De padres a hijos se alabarán tus obras,
se anunciarán tus hechos poderosos.
5 Se hablará de tu majestad gloriosa,
y yo hablaré de tus maravillas.
6 Se hablará de tus hechos poderosos y terribles,
y yo hablaré de tu grandeza.
7 Se hablará de tu bondad inmensa,
y a gritos se dirá que tú eres justo.
8 El Señor es tierno y compasivo,
es paciente y todo amor.
9 El Señor es bueno para con todos,
y con ternura cuida sus obras.
10 ¡Que te alaben, Señor, todas tus obras!
¡Que te bendigan tus fieles!
11 ¡Que hablen del esplendor de tu reino!
¡Que hablen de tus hechos poderosos!
12 ¡Que se haga saber a los hombres tu poder
y el gran esplendor de tu reino!
13 Tu reino es un reino eterno,
tu dominio es por todos los siglos.
14 El Señor sostiene a los que caen
y levanta a los que desfallecen.
15 Los ojos de todos esperan de ti
que tú les des su comida a su tiempo.
16 Abres tu mano, y con tu buena voluntad
satisfaces a todos los seres vivos.
17 El Señor es justo en sus caminos,
bondadoso en sus acciones.
18 El Señor está cerca de los que lo invocan,
de los que lo invocan con sinceridad.
19 Él cumple los deseos de los que lo honran;
cuando le piden ayuda, los oye y los salva.
20 El Señor protege a los que lo aman,
pero destruye a los malvados.
21 ¡Que mis labios alaben al Señor!
¡Que todos bendigan su santo nombre,
ahora y siempre!
First Reading
Zacarías 10:1-12
10 Pídanle al Señor lluvias de primavera,
y el Señor, que produce los relámpagos,
las enviará en abundancia,
y a todos les dará hierba en el campo.
2 La palabra de los ídolos es mentira,
y es falso lo que ven los adivinos.
Sus predicciones son sueños sin sentido,
y sus palabras de consuelo están vacías.
Por eso el pueblo vaga como un rebaño,
y sufre por falta de un pastor.
3 Por eso dice el Señor:
«Mi furor se ha encendido contra los pastores,
y castigaré a los guías de mi pueblo.»
El Señor todopoderoso, que cuida de su rebaño,
de los descendientes de Judá,
hará de ellos su fuerte caballo en la batalla.
4 De ellos saldrán la Piedra Angular,
la Estaca de Tienda y el Arco de Guerra.
De ellos saldrán todos los caudillos.
5 Serán como soldados
que en la batalla pisan el barro de las calles;
lucharán, porque el Señor está con ellos,
y pondrán en vergüenza a los jinetes.
6 Dice el Señor:
«Yo daré fuerzas a los descendientes de Judá
y salvaré a los descendientes de José.
Los guiaré de vuelta a su patria,
porque tengo compasión de ellos.
Volverán a ser como si yo nunca los hubiera rechazado,
pues yo soy el Señor su Dios,
que atiendo sus oraciones.
7 Efraín será como un soldado.
Su corazón se alegrará como con vino,
y al verlo se alegrarán también sus hijos.
¡Su corazón se alegrará a causa del Señor!
8 »Yo los llamaré y los reuniré,
porque los he salvado.
Volverán a ser tan numerosos
como lo fueron en otros tiempos.
9 Yo los dispersé entre las naciones
pero, aun estando lejos, se acordarán de mí,
y un día volverán con sus hijos.
10 Los haré regresar de Egipto,
los traeré de Asiria,
los llevaré a Galaad y al Líbano,
y serán tantos que faltará lugar para ellos.
11 Atravesarán el mar de Egipto,
cuyas olas heriré.
Secaré el Nilo hasta el fondo,
destruiré el orgullo de Asiria
y acabaré con el poder de Egipto.
12 Yo les daré fuerzas,
y avanzarán en mi nombre.
Yo, el Señor, doy mi palabra.»
Second Reading
Gálatas 6:1-10
6 Hermanos, si ven que alguien ha caído en algún pecado, ustedes que son espirituales deben ayudarlo a corregirse. Pero háganlo amablemente; y que cada cual tenga mucho cuidado, no suceda que él también sea puesto a prueba. 2 Ayúdense entre sí a soportar las cargas, y de esa manera cumplirán la ley de Cristo.
3 Si alguien se cree ser algo, cuando no es nada, a sí mismo se engaña. 4 Cada uno debe juzgar su propia conducta, y si ha de sentirse orgulloso, que lo sea respecto de sí mismo y no respecto de los demás. 5 Pues cada uno tiene que llevar su propia carga.
6 El que recibe instrucción en el mensaje del evangelio, debe compartir con su maestro toda clase de bienes.
7 No se engañen ustedes: nadie puede burlarse de Dios. Lo que se siembra, se cosecha. 8 El que siembra en los malos deseos, de sus malos deseos recogerá una cosecha de muerte. El que siembra en el Espíritu, del Espíritu recogerá una cosecha de vida eterna. 9 Así que no debemos cansarnos de hacer el bien; porque si no nos desanimamos, a su debido tiempo cosecharemos. 10 Por eso, siempre que podamos, hagamos bien a todos, y especialmente a nuestros hermanos en la fe.
Gospel Reading
Lucas 18:15-30
15 También le llevaban niñitos a Jesús, para que los tocara; pero cuando los discípulos lo vieron, comenzaron a reprender a quienes los llevaban. 16 Entonces Jesús los llamó y dijo:
—Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos. 17 Les aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
18 Uno de los jefes le preguntó a Jesús:
—Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?
19 Jesús le contestó:
—¿Por qué me llamas bueno? Bueno solamente hay uno: Dios. 20 Ya sabes los mandamientos: “No cometas adulterio, no mates, no robes, no digas mentiras en perjuicio de nadie, y honra a tu padre y a tu madre.”
21 El hombre le dijo:
—Todo eso lo he cumplido desde joven.
22 Al oír esto, Jesús le contestó:
—Todavía te falta una cosa: vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riqueza en el cielo. Luego ven y sígueme.
23 Pero cuando el hombre oyó esto, se puso muy triste, porque era muy rico. 24 Al verlo así, Jesús dijo:
—¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios! 25 Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja, que para un rico entrar en el reino de Dios.
26 Los que lo oyeron preguntaron:
—¿Y quién podrá salvarse?
27 Jesús les contestó:
—Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios.
28 Pedro le dijo:
—Señor, nosotros hemos dejado todas nuestras cosas y te hemos seguido.
29 Él les respondió:
—Les aseguro que cualquiera que por causa del reino de Dios haya dejado casa, o esposa, o hermanos, o padres, o hijos, 30 recibirá mucho más en la vida presente, y en la vida venidera recibirá la vida eterna.
Evening Reading 1
Salmos 73
1 ¡Qué bueno es Dios con Israel,
con los de limpio corazón!
2 Pero por poco resbalan mis pies;
casi caigo al perder el equilibrio.
3 Porque tuve envidia de los arrogantes,
al ver la prosperidad de los malvados.
4 No sufren dolores;
su cuerpo es fuerte y saludable.
5 No pasan trabajos como los demás;
no son azotados como otros mortales.
6 Por eso el orgullo es su collar;
la violencia los cubre como un manto.
7 Se les saltan los ojos por la gordura;
rebosan malicia en el corazón.
8 Hablan con burla y maldad;
con altanería amenazan opresión.
9 Abren la boca contra el cielo,
y su lengua recorre la tierra.
10 Por eso el pueblo se vuelve a ellos
y no les halla culpa alguna.
11 Y dicen: “¿Acaso Dios sabe algo?
¿Tiene conocimiento el Altísimo?”
12 Así son los malvados:
tranquilos, aumentan sus riquezas.
13 En vano he limpiado mi corazón
y lavado mis manos en inocencia.
14 Todo el día me golpean,
y cada mañana me castigan.
15 Si yo hubiera hablado como ellos,
habría traicionado a tus hijos.
16 Trataba de entender todo esto,
pero me resultaba muy difícil,
17 hasta que entré en el santuario de Dios;
entonces comprendí su destino.
18 Ciertamente los pones en lugares resbaladizos;
los arrojas a la ruina.
19 ¡Cómo son destruidos en un momento,
barridos por terrores repentinos!
20 Como un sueño al despertar, Señor,
al levantarte, desprecias su imagen.
21 Cuando mi alma se amargaba,
y sentía punzadas en mi corazón,
22 yo era torpe, sin entendimiento;
ante ti era como una bestia.
23 Sin embargo, siempre estoy contigo;
tú me tomas de la mano derecha.
24 Me guías con tu consejo,
y después me recibirás con honor.
25 ¿A quién tengo en el cielo sino a ti?
Y fuera de ti, nada deseo en la tierra.
26 Mi carne y mi corazón desfallecen,
pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción eterna.
27 Ciertamente, los que se alejan de ti perecerán;
tú destruyes a los infieles.
28 Pero para mí es bueno estar cerca de Dios;
he puesto mi refugio en el Señor DIOS,
para contar todas tus obras.
Evening Reading 2
Salmos 9
1 Oh Señor,
quiero alabarte con todo el corazón;
quiero contar tus muchas maravillas.
2 Oh Altísimo,
por ti quiero gritar lleno de alegría;
¡quiero cantar himnos a tu nombre!
3 Mis enemigos huyen delante de ti;
caen y mueren.
4 Tú eres juez justo:
te has sentado en tu trono, para hacerme justicia.
5 Has reprendido a los paganos,
has destruido a los malvados,
¡has borrado su recuerdo para siempre!
6 El enemigo ha muerto,
y con él han muerto sus ciudades;
tú las destruiste,
y no quedó de ellas ni el recuerdo.
7 Pero el Señor es Rey por siempre;
ha afirmado su trono para el juicio:
8 juzgará al mundo con justicia,
dictará a los pueblos justa sentencia.
9 El Señor protege a los oprimidos;
él los protege en tiempos de angustia.
10 Señor,
los que te conocen, confían en ti,
pues nunca abandonas a quienes te buscan.
11 Canten himnos al Señor, que reina en Sión;
anuncien a los pueblos lo que ha hecho.
12 Dios se acuerda de los afligidos
y no olvida sus lamentos;
castiga a quienes les hacen violencia.
13 Señor, ten compasión de mí,
mira cómo me afligen los que me odian,
¡sácame de las puertas de la muerte!
14 Y así, a las puertas de Jerusalén,
diré a todo el mundo que tú eres digno de alabanza,
y que yo soy feliz porque me has salvado.
15 Los paganos caen en su propia trampa;
sus pies quedan atrapados
en la red que ellos mismos escondieron.
16 El Señor se ha dado a conocer:
¡ha hecho justicia!
El malvado queda preso
en la trampa tendida por él mismo. Higgaion. Selah
17 Los malvados y paganos,
los que se olvidan de Dios,
acabarán en el reino de la muerte;
18 pues no siempre serán olvidados los pobres,
ni para siempre se perderá su esperanza.
19 Levántate, Señor;
no consientas la altanería del hombre;
¡juzga a los paganos en tu presencia!
20 Hazles sentir temor, Señor;
¡hazles saber que no son más que hombres!
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