Daily Readings
February 8, 2022
*Two different lectionary systems are provided above: the two-year Daily Lectionary (cycles 1 and 2) and the three-year Revised Common Lectionary (cycles A, B, and C).
Morning
Salmos 42; 146
First Reading
Génesis 26:1-6, 12-33
Second Reading
Hebreos 13:17-25
Gospel Reading
Juan 7:53-8:11
Evening
Salmos 102; 133
Morning Reading 1
Salmos 42
1 Como ciervo sediento en busca de un río,
así, Dios mío, te busco a ti.
2 Tengo sed de Dios,
del Dios de la vida.
¿Cuándo volveré a presentarme
ante Dios?
3 Día y noche, mis lágrimas son mi alimento
mientras a todas horas me preguntan:
"¿Dónde está tu Dios?"
4 Estas cosas recuerdo
al dar rienda suelta a mi dolor:
cómo marchaba con la multitud
conduciéndola al templo de Dios,
entre gritos de alegría y gratitud,
una multitud en fiesta.
5 ¿Por qué voy a desanimarme, oh alma mía,
y por qué estar turbada dentro de mí?
Espera en Dios, pues aún he de alabarlo,
mi salvación y mi Dios.
6 Mi alma está abatida dentro de mí;
por eso me acuerdo de ti
desde la tierra del Jordán y del Hermón,
desde el monte Misar.
7 Un abismo llama a otro
al estruendo de tus cascadas;
todas tus ondas y tus olas
han pasado sobre mí.
8 De día el Señor mandará su misericordia,
y de noche su canto estará conmigo,
una oración al Dios de mi vida.
9 Diré a Dios, mi roca:
"¿Por qué me has olvidado?
¿Por qué he de andar lamentándome
oprimido por el enemigo?"
10 Como quien tiene herida mortal en los huesos,
mis adversarios me afrentan,
mientras me dicen constantemente:
"¿Dónde está tu Dios?"
11 ¿Por qué voy a desanimarme, oh alma mía,
y por qué estar turbada dentro de mí?
Espera en Dios, pues aún he de alabarlo,
mi salvación y mi Dios.
Morning Reading 2
Salmos 146
1 ¡Aleluya!
Alabaré al Señor con toda mi alma.
2 Alabaré al Señor mientras yo viva;
cantaré himnos a mi Dios mientras yo exista.
3 No pongan su confianza en hombres importantes,
en simples hombres que no pueden salvar,
4 pues cuando mueren regresan al polvo,
y ese mismo día terminan sus proyectos.
5 Feliz quien recibe ayuda del Dios de Jacob,
quien pone su esperanza en el Señor su Dios.
6 Él hizo cielo, tierra y mar,
y todo lo que hay en ellos.
Él siempre mantiene su palabra.
7 Hace justicia a los oprimidos
y da de comer a los hambrientos.
El Señor da libertad a los presos;
8 el Señor devuelve la vista a los ciegos;
el Señor levanta a los caídos;
el Señor ama a los hombres honrados;
9 el Señor protege a los extranjeros
y sostiene a los huérfanos y a las viudas,
pero hace que los malvados pierdan el camino.
10 Oh Sión, el Señor reinará por siempre;
tu Dios reinará por todos los siglos.
¡Aleluya!
First Reading
Génesis 26:1-6, 12-33
1 En ese tiempo hubo una gran escasez de alimentos en toda aquella región, además de la que hubo cuando Abraham aún vivía. Por eso Isaac se fue a Guerar, donde vivía Abimélec, rey de los filisteos. 2 Allí el Señor se le apareció y le dijo: «No vayas a Egipto. Quédate donde yo te diga, 3 y por ahora sigue viviendo en este país. Yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tus descendientes les voy a dar todas estas tierras. Así cumpliré la promesa que le hice a tu padre Abraham. 4 Haré que tus descendientes sean tantos como las estrellas del cielo, y les daré todas estas tierras. Además, todas las naciones de la tierra serán bendecidas por medio de tus descendientes, 5 porque Abraham me obedeció y cumplió mis órdenes, mis mandamientos, mis leyes y mis enseñanzas.»
6 Entonces Isaac se quedó en Guerar,
12 Ese año Isaac sembró en aquel lugar y recogió muy buena cosecha, pues el Señor lo bendijo. 13 Se hizo muy rico y llegó a tener muchas posesiones. 14 Eran tantas sus ovejas y vacas, y tantos sus siervos, que los filisteos le tenían envidia. 15 Cuando su padre Abraham aún vivía, los siervos de Abraham habían abierto pozos; pero después los filisteos los habían tapado y llenado de tierra. 16 Por fin, Abimélec le dijo a Isaac:
—Vete de aquí, porque has llegado a ser más rico que nosotros.
17 Isaac se fue y acampó en el valle de Guerar, y allí se quedó a vivir. 18 Volvió a abrir los pozos de agua que habían sido abiertos en vida de su padre, y que los filisteos habían tapado después de su muerte, y les puso los mismos nombres que su padre les había dado. 19 Un día, los siervos de Isaac estaban haciendo un pozo en el valle, y encontraron un manantial. 20 Pero los pastores que cuidaban las ovejas en el valle de Guerar se pelearon con los pastores que cuidaban las ovejas de Isaac, porque decían que esa agua era de ellos. Por eso Isaac llamó a ese pozo «Pelea», pues se habían peleado por él. 21 Después sus siervos abrieron otro pozo, por el que volvieron a pelear, y a ese pozo Isaac lo llamó «Enemistad».
22 Isaac se fue lejos de allí, y abrió otro pozo. Como ya no pelearon por él, lo llamó «Libertad», pues dijo: «Ahora el Señor nos ha dejado en libertad de progresar en este lugar.»
23 De allí Isaac se fue a Beerseba. 24 Esa noche el Señor se le apareció y le dijo:
«Yo soy el Dios de tu padre Abraham.
No tengas miedo; yo estoy contigo.
Por causa de mi siervo Abraham
te bendeciré y aumentaré mucho tu descendencia.»
25 Entonces Isaac construyó un altar allí, e invocó el nombre del Señor. Acampó en aquel lugar, y sus siervos abrieron un pozo.
26 Un día, Abimélec vino desde Guerar para hablar con Isaac. Lo acompañaban su amigo Ahuzat, y Ficol, que era el capitán de su ejército. 27 Isaac les dijo:
—Si ustedes no me quieren, y hasta me echaron de su tierra, ¿para qué vienen a verme?
28 Ellos le contestaron:
—Hemos visto que el Señor está contigo, y hemos pensado proponerte que hagamos un pacto. El pacto será éste: 29 que tú no nos harás ningún mal, pues nosotros no te hemos molestado. Al contrario, siempre te hemos tratado bien y te despedimos en forma amistosa, y ahora el Señor te está bendiciendo.
30 Entonces Isaac les hizo una gran fiesta, y ellos comieron y bebieron. 31 Al día siguiente por la mañana, se levantaron y se hicieron juramentos entre sí. Luego Isaac les dijo adiós, y ellos se despidieron de él como amigos.
32 Aquel mismo día, los siervos de Isaac vinieron a darle la noticia de que habían encontrado agua en el pozo que estaban abriendo. 33 Isaac le puso a aquel pozo el nombre de Sebá. Por eso aquella ciudad todavía se llama Beerseba.
Second Reading
Hebreos 13:17-25
17 Obedezcan a sus dirigentes y sométanse a ellos, porque ellos cuidan sin descanso de ustedes, sabiendo que tienen que rendir cuentas a Dios. Procuren hacerles el trabajo agradable y no penoso, pues lo contrario no sería de ningún provecho para ustedes.
18 Oren por nosotros, que estamos seguros de tener la conciencia tranquila, ya que queremos portarnos bien en todo. 19 Pido especialmente sus oraciones para que Dios me permita volver a estar pronto con ustedes.
20 Que el Dios de paz, que resucitó de la muerte a nuestro Señor Jesús, el gran Pastor de las ovejas, quien con su sangre confirmó su alianza eterna, 21 los haga a ustedes perfectos y buenos en todo, para que cumplan su voluntad; y que haga de nosotros lo que él quiera, por medio de Jesucristo. ¡Gloria para siempre a Cristo! Amén.
22 Hermanos, les ruego que reciban con paciencia estas pocas palabras de aliento que les he escrito. 23 Sepan ustedes que nuestro hermano Timoteo está ya en libertad; si llega pronto, lo llevaré conmigo cuando vaya a verlos.
24 Saluden a todos sus dirigentes y a todos los del pueblo santo. Los de Italia les mandan saludos.
25 Que Dios derrame su gracia sobre todos ustedes.
Gospel Reading
Juan 7:53-8:11
7:53 Cada uno se fue a su casa. 8:1 Pero Jesús se dirigió al Monte de los Olivos, 2 y al día siguiente, al amanecer, volvió al templo. La gente se le acercó, y él se sentó y comenzó a enseñarles.
3 Los maestros de la ley y los fariseos llevaron entonces a una mujer, a la que habían sorprendido cometiendo adulterio. La pusieron en medio de todos los presentes, 4 y dijeron a Jesús:
—Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de cometer adulterio. 5 En la ley, Moisés nos ordenó que se matara a pedradas a esta clase de mujeres. ¿Tú qué dices?
6 Ellos preguntaron esto para ponerlo a prueba, y tener así de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y comenzó a escribir en la tierra con el dedo. 7 Luego, como seguían preguntándole, se enderezó y les dijo:
—Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra.
8 Y volvió a inclinarse y siguió escribiendo en la tierra. 9 Al oír esto, uno tras otro comenzaron a irse, y los primeros en hacerlo fueron los más viejos. Cuando Jesús se encontró solo con la mujer, que se había quedado allí, 10 se enderezó y le preguntó:
—Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?
11 Ella le contestó:
—Ninguno, Señor.
Jesús le dijo:
—Tampoco yo te condeno; ahora, vete y no vuelvas a pecar.]
Evening Reading 1
Salmos 102
1 Señor, escucha mi oración;
¡permite que mi grito llegue a ti!
2 No escondas de mí tu rostro
cuando me encuentre angustiado.
¡Dígnate escucharme!
¡Respóndeme pronto cuando te llame!
3 Pues mi vida se acaba como el humo,
y mis huesos arden como brasas.
4 Mi corazón está decaído
como la hierba marchita;
¡ni aun deseos tengo
de comer mi pan!
5 De tanto gemir
la piel se me pega a los huesos.
6 Soy como una lechuza del desierto,
como un búho entre las ruinas.
7 No duermo;
soy como un pájaro solitario en el tejado.
8 Todo el día mis enemigos me ofenden;
los que se burlan de mí usan mi nombre para maldecir.
9 En vez de pan, como ceniza,
y mezclo lágrimas con mi bebida,
10 por causa de tu enojo y tu furor;
pues me alzaste para derribarme.
11 Mis días pasan como una sombra;
me marchito como la hierba.
12 Pero tú, Señor, estás entronizado para siempre;
tu nombre perdura por todas las generaciones.
13 Te levantarás y tendrás compasión de Sión,
porque ya es tiempo de favorecerla;
¡la hora ha llegado!
14 Tus siervos aman sus piedras,
y sienten compasión por su polvo.
15 Las naciones temerán el nombre del Señor,
y todos los reyes de la tierra tu gloria.
16 Porque el Señor reconstruirá a Sión;
aparecerá en su gloria.
17 Atenderá la oración del desamparado,
y no despreciará su súplica.
18 Quede esto escrito para la generación futura,
para que un pueblo aún no nacido alabe al Señor:
19 que miró desde lo alto de su santuario,
desde el cielo el Señor contempló la tierra,
20 para escuchar los lamentos de los prisioneros
y liberar a los condenados a muerte;
21 para que se proclame el nombre del Señor en Sión,
y su alabanza en Jerusalén,
22 cuando se reúnan los pueblos,
y los reinos, para adorar al Señor.
23 Él ha quebrado mi fuerza en pleno camino;
ha acortado mis días.
24 "Dios mío," digo yo, "no me lleves
a la mitad de mi vida,
tú, cuyos años
duran por todas las generaciones."
25 Hace mucho afirmaste los cimientos de la tierra,
y los cielos son obra de tus manos.
26 Ellos perecerán, pero tú permaneces;
todos ellos se gastarán como un vestido.
Los cambiarás como ropa, y pasarán;
27 pero tú eres el mismo, y tus años no tienen fin.
28 Los hijos de tus siervos habitarán seguros;
sus descendientes se establecerán en tu presencia.
Evening Reading 2
Salmos 133
1 ¡Vean qué bueno y agradable es
que los hermanos vivan unidos!
2 Es como el buen perfume
que corre por la cabeza de los sacerdotes
y baja por su barba
hasta el cuello de su ropaje.
3 Es como el rocío del monte Hermón,
que cae sobre los montes de Sión.
Allí es donde el Señor envía
la bendición de una larga vida.
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