Daily Readings
December 1, 2017
*Two different lectionary systems are provided above: the two-year Daily Lectionary (cycles 1 and 2) and the three-year Revised Common Lectionary (cycles A, B, and C).
Morning
Salmos 84; 148
First Reading
Isaías 24:14-23
Second Reading
1 Pedro 3:13-4:6
Gospel Reading
Mateo 20:17-28
Evening
Salmos 25; 40
Morning Reading 1
Salmos 84
1 ¡Cuán hermoso es tu santuario,
Señor todopoderoso!
2 ¡Con qué ansia y fervor
deseo estar en los atrios de tu templo!
¡Con todo el corazón
canto alegre al Dios de la vida!
3 Aun el gorrión y la golondrina
hallan lugar en tus altares
donde hacerles nido a sus polluelos,
oh Señor todopoderoso,
Rey mío y Dios mío.
4 ¡Felices los que viven en tu templo
y te alaban sin cesar! Selah
5 ¡Felices los que en ti encuentran ayuda,
los que desean peregrinar hasta tu monte!
6 Cuando pasen por el valle de las Lágrimas
lo convertirán en manantial,
y aun la lluvia lo llenará de bendiciones;
7 Irán sus fuerzas en aumento,
y en Sión verán al Dios supremo.
8 Señor, Dios todopoderoso,
Dios de Jacob,
¡escucha mi oración! Selah
9 Mira, oh Dios, con buenos ojos
a aquel que es nuestro escudo,
a quien tú has escogido como rey.
10 ¡Más vale estar un día en tus atrios,
que mil fuera de ellos!
Prefiero ser portero del templo de mi Dios,
que vivir en lugares de maldad.
11 Porque Dios el Señor nos alumbra y nos protege;
el Señor ama y honra a los que viven sin tacha,
y nada bueno les niega.
12 Señor todopoderoso,
¡felices los que en ti confían!
Morning Reading 2
Salmos 148
1¡Aleluya!
¡Alaben al Señor desde el cielo!
¡Alaben al Señor desde lo alto!
2 ¡Alábenlo ustedes, todos sus ángeles!
¡Alábenlo ustedes, ejércitos del cielo!
3 ¡Alábenlo, sol y luna!
¡Alábenlo ustedes, brillantes luceros!
4 ¡Alábalo tú, altísimo cielo,
y tú, agua que estás encima del cielo!
5 Alaben el nombre del Señor,
pues él dio una orden y todo fue creado;
6 él lo estableció todo para siempre,
y dictó una ley que no puede ser violada.
7 ¡Alaben al Señor desde la tierra,
monstruos del mar, y mar profundo!
8 ¡El rayo y el granizo, la nieve y la neblina!
¡El viento tempestuoso que cumple sus mandatos!
9 ¡Los montes y las colinas!
¡Todos los cedros y los árboles frutales!
10 ¡Los animales domésticos y los salvajes!
¡Las aves y los reptiles!
11 ¡Los reyes del mundo y todos los pueblos!
¡Todos los jefes y gobernantes del mundo!
12 ¡Hombres y mujeres, jóvenes y viejos!
13 ¡Alaben todos el nombre del Señor,
pues sólo su nombre es altísimo!
¡Su honor está por encima del cielo y de la tierra!
14 ¡Él ha dado poder a su pueblo!
¡Alabanza de todos sus fieles,
de los israelitas, su pueblo cercano!
¡Aleluya!
First Reading
Isaías 24:14-23
14 Los sobrevivientes gritarán llenos de alegría,
levantarán la voz desde occidente
al ver la majestad del Señor.
15 También en el oriente
y en los países del mar
darán gloria al Señor, el Dios de Israel.
16 Desde el extremo de la tierra los hemos oído cantar:
«¡Honor al justo!»
Pero yo dije: ¡Ay, qué miseria, qué miseria!
¡Los traidores cometen una vil traición!
17 Los habitantes de la tierra
serán como animales perseguidos por los cazadores
o en peligro de caer en un hoyo o una trampa.
18 El que escape de los cazadores caerá en el hoyo,
y el que salga del hoyo caerá en la trampa.
Un diluvio caerá del cielo
y temblarán los cimientos de la tierra.
19 La tierra temblará terriblemente,
se sacudirá, se hará pedazos.
20 Se tambaleará como un borracho,
temblará como una débil choza.
Sus pecados pesan tanto sobre ella
que caerá y no volverá a levantarse.
21 En ese día el Señor castigará
a los poderes celestiales
y a los reyes de la tierra;
22 los reunirá, los encerrará en un calabozo,
los tendrá encarcelados,
y después de mucho tiempo los castigará.
23 Cuando el Señor todopoderoso actúe como rey
en el monte Sión, en Jerusalén,
el sol y la luna se oscurecerán
y los jefes de su pueblo verán la gloria del Señor.
Second Reading
1 Pedro 3:13-4:6
3:13 ¿Quién podrá hacerles mal, si ustedes se empeñan siempre en hacer el bien? 14 Pero aun si por actuar con rectitud han de sufrir, ¡dichosos ustedes! No tengan miedo a nadie, ni se asusten, 15 sino honren a Cristo como Señor en sus corazones. Estén siempre preparados a responder a todo el que les pida razón de la esperanza que ustedes tienen, 16 pero háganlo con humildad y respeto. Pórtense de tal modo que tengan tranquila su conciencia, para que los que hablan mal de su buena conducta como creyentes en Cristo, se avergüencen de sus propias palabras.
17 Es mejor sufrir por hacer el bien, si así lo quiere Dios, que por hacer el mal. 18 Porque Cristo mismo sufrió la muerte por nuestros pecados, una vez para siempre. Él era inocente, pero sufrió por los malos, para llevarlos a ustedes a Dios. En su fragilidad humana, murió; pero resucitó con una vida espiritual, 19 y de esta manera fue a proclamar su victoria a los espíritus que estaban presos. 20 Éstos habían sido desobedientes en tiempos antiguos, en los días de Noé, cuando Dios esperaba con paciencia mientras se construía la barca, en la que algunas personas, ocho en total, fueron salvadas por medio del agua. 21 Y aquella agua representaba el agua del bautismo, por medio del cual somos ahora salvados. El bautismo no consiste en limpiar el cuerpo, sino en pedirle a Dios una conciencia limpia; y nos salva por la resurrección de Jesucristo, 22 que subió al cielo y está a la derecha de Dios, y al que han quedado sujetos los ángeles y demás seres espirituales que tienen autoridad y poder.
4:1 Por eso, así como Cristo sufrió en su cuerpo, adopten también ustedes igual disposición. Pues el que ha sufrido en el cuerpo ha roto con el pecado, 2 para vivir el resto de su vida conforme a la voluntad de Dios y no conforme a los deseos humanos. 3 Por mucho tiempo hicieron ustedes las mismas cosas que hacen los paganos, pues vivían entonces en vicios, malos deseos, banquetes y borracheras, bebiendo con exceso y adorando ídolos abominables. 4 Ahora, como ustedes ya no los acompañan en los excesos de su mala vida, ellos se extrañan y hablan mal de ustedes. 5 Pero ellos tendrán que rendir cuentas ante aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. 6 Pues aun a personas muertas se les anunció la buena noticia, para que pudieran vivir en el espíritu, según Dios, aunque en este mundo hubieran sido juzgados en el cuerpo, según los hombres.
Gospel Reading
Mateo 20:17-28
17 Jesús, yendo ya de camino a Jerusalén, llamó aparte a sus doce discípulos y les dijo:
18 —Como ustedes ven, ahora vamos a Jerusalén, donde el Hijo del hombre va a ser entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley, que lo condenarán a muerte 19 y lo entregarán a los extranjeros para que se burlen de él, lo golpeen y lo crucifiquen; pero al tercer día resucitará.
20 La madre de los hijos de Zebedeo, junto con sus hijos, se acercó a Jesús y se arrodilló delante de él para pedirle un favor. 21 Jesús le preguntó:
—¿Qué quieres?
Ella le dijo:
—Manda que en tu reino uno de mis hijos se siente a tu derecha y el otro a tu izquierda.
22 Jesús contestó:
—Ustedes no saben lo que piden. ¿Pueden beber el trago amargo que voy a beber yo?
Ellos dijeron:
—Podemos.
23 Jesús les respondió:
—Ustedes beberán este trago amargo, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde a mí darlo, sino que se les dará a aquellos para quienes mi Padre lo ha preparado.
24 Cuando los otros diez discípulos oyeron esto, se enojaron con los dos hermanos. 25 Pero Jesús los llamó, y les dijo:
—Como ustedes saben, entre los paganos los jefes gobiernan con tiranía a sus súbditos, y los grandes hacen sentir su autoridad sobre ellos. 26 Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que entre ustedes quiera ser grande, deberá servir a los demás; 27 y el que entre ustedes quiera ser el primero, deberá ser su esclavo. 28 Porque, del mismo modo, el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por una multitud.
Evening Reading 1
Salmos 25
1 A ti, Señor, elevo mi alma.
2 Dios mío, en ti confío;
no permitas que quede confundido,
ni que mis enemigos se alegren de mí.
3 No dejen que se avergüencen los que en ti esperan;
se avergüencen los que sin motivo actúan con deslealtad.
4 Enséñame, Señor, tus caminos;
hazme conocer tus sendas.
5 Guíame con tu verdad y enséñame,
porque tú eres Dios, mi Salvador,
y en ti espero todo el día.
6 Recuerda, Señor, tu misericordia y tu amor fiel,
que son desde tiempos antiguos.
7 No recuerdes los pecados de mi juventud ni mis rebeldías;
por tu amor, acuérdate de mí, Señor, por tu bondad.
8 Bueno y recto es el Señor;
por eso enseña a pecadores el camino.
9 Guía a los humildes por el camino recto,
y enseña su senda a los humildes.
10 Los caminos del Señor son amor y fidelidad
para quienes guardan su pacto y sus mandamientos.
11 Por amor a tu nombre, Señor,
perdona mis culpas, que son muchas.
12 ¿Quién teme al Señor?
Él les enseñará el camino que deben elegir.
13 Vivirán tranquilos,
y sus descendientes heredarán la tierra.
14 El Señor es amigo de quienes le temen,
y les muestra su pacto.
15 Mis ojos están siempre puestos en el Señor,
porque él sacará mis pies de la trampa.
16 Vuélvete hacia mí y ten compasión,
porque estoy solo y afligido.
17 Alivia mi tristeza,
y sácame de mis angustias.
18 Considera mi sufrimiento y mis dolores,
y perdona todos mis pecados.
19 Mira cuántos enemigos tengo,
y cómo me odian con odio violento.
20 Guarda mi vida, sálvame;
que no quede confundido, porque en ti me refugio.
21 Que la integridad y la rectitud me protejan,
porque en ti espero.
22 Sálvanos, Dios de Israel,
de todos sus problemas.
Evening Reading 2
Salmos 40
1 Puse mi esperanza en el Señor,
y él se inclinó para escuchar mis gritos;
2 me salvó de la fosa mortal,
me libró de hundirme en el pantano.
Afirmó mis pies sobre una roca;
dio firmeza a mis pisadas.
3 Hizo brotar de mis labios un nuevo canto,
un canto de alabanza a nuestro Dios.
Muchos, al ver esto, se sintieron conmovidos
y pusieron su confianza en el Señor.
4 ¡Feliz el hombre que confía en el Señor
y no busca a los insolentes,
que no siguen a los que adoran a dioses falsos!
5 Señor y Dios mío,
muchas son las maravillas que tú has hecho
y las consideraciones que nos tienes;
ninguna se compara contigo.
Si quisiera anunciarlas y hablar de ellas,
serían más que se puedan contar.
6 No quieres sacrificios ni ofrendas,
pero me has abierto el oído.
No has pedido holocaustos ni ofrendas por el pecado.
7 Entonces dije: "Aquí estoy,
escrito está de mí en el libro."
8 Me deleito en hacer tu voluntad, Dios mío;
tu ley está en mi corazón."
9 He dado a conocer las buenas nuevas de la liberación
en la gran congregación;
no he reprimido mis labios,
como bien sabes, Señor.
10 No he ocultado tu salvación en mi corazón,
he hablado de tu fidelidad y tu salvación;
no he escondido tu amor ni tu verdad
de la gran congregación.
11 No me niegues, Señor, tu misericordia;
que tu amor y tu fidelidad siempre me protejan.
12 Porque muchas calamidades me han rodeado,
demasiadas para contarlas;
mis iniquidades me han atrapado,
y no puedo ver;
son más que los cabellos de mi cabeza,
y mi corazón desfallece.
13 Señor, ten piedad, líbrame;
Señor, apresúrate a ayudarme.
14 Que sean avergonzados y confundidos
los que intentan quitarme la vida;
que huyan y se avergüencen
los que quieren hacerme daño.
15 Que se turben de vergüenza
los que me dicen: "¡Ja, ja!"
16 Pero los que buscan al Señor
se regocijan y se alegran en él;
los que aman tu salvación
digan siempre: "¡Grande es el Señor!"
17 Yo, en cambio, estoy pobre y necesitado,
pero el Señor piensa en mí.
Tú eres mi ayuda y mi libertador;
no tardes, Dios mío.
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